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Unas cuantas cosas más...

Los colores
La capacidad que tiene el ojo humano para captar colores en la oscuridad es muy reducida. La retina no acumula los estímulos luminosos que inciden sobre ella, sino que los envía directamente al cerebro. En cambio, las emulsiones fotográficas presentan dos características interesantes que conviene tener en cuenta:
- Tienen capacidad de sumar (acumular) luz, por lo que quedan impresos sobre ella detalles que escapan a nuestro ojo.
- Captan gamas de colores que el ojo humano es incapaz de apreciar. Nos sorprenderá ver las tonalidades de color que aparecen en nuestras fotos en objetos que, observados visualmente, sólo presentan tintes azulados o grisáceos.

La Luna
Es irresistible. ¿Quién no lo ha intentado alguna vez?
La luna llena es muy mona, ...pero carece de sombras y por lo tanto de relieve y formas en su superficie. Además ilumina tanto el cielo, que impide hacer buenas fotos del resto de los astros. Contrariamente a lo que mucha gente piensa, los momentos más interesantes de nuestro satélite son aquellos en los que está creciendo....para ver los cuantos menguantes hay que madrugar.
Si observamos con unos prismáticos la franja que separa la parte iluminada de la oscura -el terminador-, veremos que es allí donde la luz solar cae sobre el suelo lunar en un ángulo tan oblicuo que el espectáculo de luces y sombras que se forma en laderas, llanuras y fondos de cráter, es sencillamente sobrecogedor.
Se trata de un objeto muy fácil de fotografiar, pero no nos fiemos del fotómetro de nuestra réflex. Recuerda que se trata de un objeto puntual brillante colocado sobre un fondo oscuro.

El Sol
Prohibido. Ceguera o daños irreparables en la retina. Enfocar a través del visor de una cámara supone amplificar -efecto lupa- sobre la retina su poder destructor. Sólo se puede enfocar al sol empleando filtros especiales -tipo Mylar- para astronomía. El método más seguro de observar el sol es proyectando su imagen sobre una pantalla, como si fuera una diapositiva. Por lo tanto, si nuestras pretensiones son meramente fotográficas, el sol mejor no tocarlo.
Por otra parte, si amas más a tu cámara que a tu retina, has de saber lo siguiente: al hacer una foto al sol, el foco de luz que se forma sobre el plano de la película concentra tanto calor que puede llegar a quemar el negativo, el obturador de la cámara o provocar el descentramiento de las lentes del objetivo al calentarse el cemento que las mantiene unidas y en posición. El Sol mejor ni tocarlo.

El laboratorio fotográfico
Los trenes de revelado automático de los laboratorios emplean un sistema de calibración y corrección de colores basado en fotografías "normales" por lo que es interesante que las primeras fotos del carrete no sean de tipo astronómico, de esta forma facilitaremos la calibración correcta de colores del analizador de color del tren de revelado y no nos encontraremos sorpresas en los colores de nuestros astros.
Por otra parte, cuando el sistema automático detecta un negativo muy transparente, lo interpreta como una foto poco expuesta y que no vale la pena sacarla en papel. Tendremos que avisar en la tienda de fotos de este hecho para que nos hagan las fotos lo mejor posible. Pero antes es conveniente examinar los negativos cuidadosamente para seleccionar únicamente aquellos que presenten manchas puntuales y bien definidas de nuestra estrellas sobre el fondo transparente del negativo.

Los dichosos aumentos
No debemos obsesionarnos con sacar lo más grande posible los objetos celestes. Vale más la pena y resulta más gratificante la observación de fotografías de poco aumento pero nítidas, donde se aprecie el color de las estrellas, la forma de las constelaciones, o los cráteres en el terminador de la luna.
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